La Brega: Tengo a Puerto Rico en mi corazón — Transcripción del episodio

Alana: ¿Alguna vez has visto una foto de archivo, o un video histórico, y tienes la sensación de haberlo presenciado en persona, de haber estado allí, porque sabes que el video captura algo importante, un momento que la misma gente que lo vivió supo que debía preservarse? Pues, así es como me siento sobre este momento de un documental que recientemente compartí con la persona que sale en él. 

[Música]

Iris Morales: Yo Ahhh… A mí no me gustaba estar presente la cámara.

Alana: Esta es Iris Morales… o Iris Morales. 

Iris Morales:  Hoy me siento más “Iris”. Toda mi vida he sido las dos personas. “Iris” entre la familia y “Iris” fuera, todo fuera de eso.  

Alana: Iris ya tiene sus setenta y largos y este clip es de 1969, cuando era una veinteañera. 

Cuando le menciono el documental, Iris hace una mueca, porque ella, por supuesto, lo ha visto antes. La imagen es en blanco y negro, y ella está en una iglesia.  

Iris está sentada sobre lo que parece ser un escritorio. A su lado, en unas sillas, hay dos hombres, activistas como ella, que alzan la vista de vez en cuando para mirarla mientras habla.

Iris viste unos bell bottoms (unos pantalones acampanados), y unas pantallas en forma de argolla. Tiene un moño bajito, con la partidura al medio. Es la única mujer en la imagen.

ARCHIVAL – El Pueblo Se Levanta

Iris: We can go back to 1898, you know, when there was sisters, Lolita Rodríguez de Tió, Mariana Bracetti, who were involved in that struggle…

Alana: Está hablando sobre el rol de las mujeres en la historia de Puerto Rico; cómo, muchas veces, se oculta su participación. 

ARCHIVAL – El Pueblo Se Levanta

Iris: We can go to 1950 and the uprising in Jayuya. And that uprising was led in part by a woman named Blanca Canales. We can bring it up to, uh, 1954, and Lolita Lebrón…

Alana: Pero Iris, en el video, nos recuerda que siempre han estado, por ejemplo, en 1950, cuando Blanca Canales organizó el Grito de Jayuya. Y, cuatro años después, cuando Lolita Lebrón pegó varios tiros en el Congreso estadounidense. 

ARCHIVAL – El Pueblo Se Levanta

Iris: She was considered a little, little Puerto Rican lady, you know…

[Música]

Alana: El video de Iris es contundente: vemos a una joven boricua reclamando su historia con entusiasmo. El documental El pueblo se levanta se hizo para capturar un momento crucial de la experiencia boricua en Nueva York. 

Pero Iris me cuenta hoy que ella también estuvo a punto de quedarse fuera de su propia historia. Si hoy existe esta escena tan memorable, es porque una colaboradora de la producción del documental insistió en que tenía que haber una mujer en cámara. Y llamaron a Iris. 

Iris Morales: Hoy en día, yo le doy las gracias a Beverly.

Alana:  (rie) Gracias, Beverly.

Iris Morales: Porque yo le digo a ella: “Si no hubiera sido por ti, no hubiera mujeres en ese documental. Estuviéramos totalmente borradas de la historia”.

Alana: Y eso hubiera sido una pena. Porque Iris fue una de las protagonistas de un momento histórico de la comunidad puertorriqueña en Estados Unidos. Un momento bastante desconocido y que, para quienes sí lo conocen, a veces parece mucho más lejano.

Iris se crió como puertorriqueña en la ciudad de Nueva York, navegando esa doble identidad que mencionó más temprano: ser Iris o Iris.

Alana: ¿Dónde aprendiste todo eso sobre Blanca Canales y Lolita Lebrón?

Iris Morales: Bueno, como… fue informal. A veces estábamos 50 reunidos para oír a alguien. “Que viene fulano de tal, van a hablar de los nacionalistas”. “¿Quiénes son?, Vamos, vamos pa’ allá”, tú sabes. Ahí fue que aprendimos. Fue informal. 

Alana: ¡Y ustedes, esponjas, esponjas!

Iris Morales: Sí, sí.

Alana: En los años 60 y 70, Iris y un grupo de jóvenes boricuas comenzaron a mirar hacia el pasado para entender mejor esa patria que les era tan lejana. 

Iris Morales:  Nos considerábamos los hijos y las hijas de la gran migración puertorriqueña que llegó a los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

Alana: Hablamos de inmigrantes que tuvieron que criar a sus hijos en una de las ciudades más grandes del mundo y adoptar una nueva cultura y un nuevo idioma de la noche a la mañana. Padres y madres que, a pesar de ese sacrificio, eran vistos como amenaza. 

Era como estar exiliado dos veces: los obligaron a salir de su tierra y luego fueron vilipendiados en su nuevo hogar.

Iris Morales: Y ese es el dilema del puertorriqueño, eh, que estamos aquí, estamos allá, y ese era el dilema de todo inmigrante. Pero nosotros como estar tan cerca que podíamos ir y venir, ir, venir —¿sabes?— como que el corazón se le parte cada vez. 

Alana: Y, como si eso fuera poco, si regresaban a Puerto Rico, los recibían con suspicacia. De repente, ya no encajaban en ningún lugar. 

Iris Morales: El dolor de no estar y el dolor del rechazo, también. 

Alana: Aun así, varios de los hijos de esa generación se juntaron y se organizaron. Defendieron las comunidades de boricuas en sus ciudades, abrazaron su puertorriqueñidad y lucharon por Puerto Rico. Todo, mientras enfrentaban el eterno reto de la diáspora: sentir que no son de aquí ni son de allá.  

La organización tenía un nombre: los Young Lords. Iris era una de ellos. 

[Música]

Alana:  Cuando hablas de los Young Lords, ¿tienes como alguna frase breve que usas para describirlos?

Iris Morales:  Bueno,  a veces se presentan los Young Lords como si fueran trabajadores sociales, y es una, una presentación incompleta.

Alana: Los Young Lords comenzaron siendo una ganga callejera en Chicago. Pero, en 1959, se convirtieron en un movimiento político de izquierdas. Tenían un programa de radio y un periódico. 

Al igual que uno de sus mayores aliados, los Black Panthers, implementaron programas de centros de cuido y desayuno para los niños del barrio. Coordinaron manifestaciones, protestas, huelgas y ocuparon espacios.

Iris Morales:  Éramos un grupo de activistas puertorriqueños, mayormente nacidos y criados en los Estados Unidos, que luchaba por los derechos humanos y por la justicia, por las comunidades puertorriqueñas y también por la independencia de Puerto Rico.

Alana: Aunque se originó en Chicago, la organización fundó capítulos en otras ciudades de Estados Unidos, incluido el de Nueva York, en 1969. 

Allí, Iris lideraba el llamado Ministerio de Educación de los Young Lords. Cuando le pedí entrevista, ella fue la primera que me aclaró que no habla a nombre de todos los Young Lords. 

Pero, es que Iris, además de tener un pasado como activista, ha investigado esa época en profundidad. 

[Música]

Ha escrito libros, produjo un documental que ganó premios —Pa’lante, siempre pa’lante— sobre las mujeres del movimiento, y ha dado un sinnúmero de charlas sobre el tema. Iris es una educadora innata, y se nota. 

Iris Morales:  Aunque la puertorriqueñidad era central, también reconocíamos las luchas de otros pueblos oprimidos. Porque reconocíamos que la liberación de Puerto Rico y la liberación de los boricuas, la lucha por la justicia en los Estados Unidos, estaba conectada con la lucha de otros pueblos.

Alana: Los jóvenes puertorriqueños estaban creciendo en una sociedad que les enseñaba —tácita o directamente— que ser boricua era algo vergonzoso. Los Young Lords luchaban contra ese sentimiento. Había un lema que repetían y que usaban casi como un mantra: “Tengo Puerto Rico en mi corazón”.

Iris Morales:  Nos veíamos como parte de la historia puertorriqueña y de la cultura puertorriqueña, y eso era central a todo el trabajo que hacíamos. 

Alana: ¿Y cómo fue eso de sentir esa identidad puertorriqueña? Como, ¿qué significaba eso para ti en particular? 

Iris Morales: No, no entiendo exactamente la pregunta (ríe) porque es… 

Alana: Es como preguntarle a un pez, eh: “¿Cómo era vivir en agua”? (ríe)

Iris Morales: (ríe) Algo así. Gracias. Sí, algo así. 

Alana: Y es así como los Young Lords se unen a otras organizaciones que tendieron un puente entre Puerto Rico y la diáspora: como El Comité, el Frente Estudiantil Puertorriqueño y el Vieques Support Network ‘s New York Committee.

Pero, a la misma vez que luchaban por su país, estaban aprendiendo su historia: descifrando qué era eso de ser puertorrriqueño en la diáspora en un momento, que como hoy, se daban fuertes batallas en torno a la justicia y el cambio social. 

Iris Morales:  Es importante indicar que los boricuas estaban activos.

Alana: Entonces no, no, no era para ir a la playa.

Iris Morales: No. ¡Aunque íbamos a la playa a vender periódicos! (ríen)

Alana: Periódicos revolucionarios…

Iris Morales: Sí. 

[Tema musical de la Brega]

Alana: Para Futuro Studios, yo soy Alana Casanova-Burgess y esto es La Brega. En este episodio: Tengo a Puerto Rico en mi corazón.

BREAK

Alana: Iris tiene 77 años. Tiene un piercing en la nariz y usa tacones y espejuelos coloridos. Ha dedicado su vida a fomentar la educación y el conocimiento sobre Puerto Rico. Y eso lo heredó de sus padres.

Iris Morales: Mi mamá me hablaba mucho de Puerto Rico. Una de las historias que ella me contaba —que, en ese momento, yo decía: “es un poquito corny, mami”— que, después que los soldados llegaron a Puerto Rico de la Segunda Guerra Mundial, ella me decía: “Esos soldados besaban la tierra”.

Alana: Mmm. Wao, ¡qué imagen!

Iris Morales: De tanta alegría a regresar a su patria, pa’ que tú lo sepas. Cosas así que ella decía que eran tan profundas, que eso, sin saberlo, me estaba formando, y mis padres nunca dudaron tampoco ser puertorriqueños. (ríen)

[Música]

Iris Morales: Y mami, eh, vino de San Antonio, Aguadilla. Y yo fui, la primera vez que tenía cuatro años. Fue intención de mi mamá y mi papá que tenemos que llevar a las muchachas a Puerto Rico. Y me encantó la playa, la comida, la música, la cultura, este, como el calor del pueblo. Muchos abrazos donde quiera que íbamos. Y, además, como que me sentí reafirmada en ser puertorriqueña y también orgullosa de que teníamos un país. 

Mis abuelos, de parte de padre, vivían en un campo de Sabana Grande, donde no había carretera para llegar allá. Teníamos que coger el jeep, y era una casa de madera hecha por mi abuelo. Y se cocinaba con carbón. 

Mis primos tenían un par de zapatos para ir a la escuela. Cuando llegaban, se los quitaban. 

Y mis primos a veces me decían la gringuita porque yo no podía caminar en la grama sin zapatos. Me molestaban las piedras. No me gustaba la letrina. (ríen)

Alana: ¿Y cómo sería eso para tus padres? Llegar a Puerto Rico con, no sé, quizás un sentido de éxito de Nueva York… 

Iris Morales: Sí. Bueno, mi papá siempre iba y… repartiendo dinero. Y yo creo que un poquito exagerado, era para indicarle a la familia algo que no era, este,  y él trató de regresar después de muchos años y no le funcionó bien. Tuvo que regresar de nuevo porque también lo otro que siempre oíamos era que íbamos a regresar de nuevo a Puerto Rico.

[Música]

Alana: Su padre, que había sido cortador de caña en Sabana Grande, consiguió trabajo operando el elevador del hotel Waldorf Astoria. Él decía que había conocido a todos los presidentes de Estados Unidos en ese ascensor. 

Y la mamá de Iris, como tantas mujeres boricuas, trabajaba en una fábrica de ropa… 

Iris Morales:  Siempre yo fui la que traducí (sic) por ella porque yo era la mayor. So, si ella iba al hospital o si ella iba a la oficina de desempleo o si ella iba a la escuela, yo era la que traducía. Y a través de esa experiencia también vi el maltrato del boricua. Y eso también me influye, además del trato mío personal dentro de la escuela. 

Alana: ¿Cómo eso, eso te marcó?

Iris Morales: Sí, me marcó. Y me enrabió por mucho tiempo también. Porque tuve experiencia como ser la acusada de robar en la casa de uno de los estudiantes. Los padres me acusaron y después se disculparon porque fue que ellos no querían que su hija se relacionara conmigo, porque yo era boricua. Y se veía mucho de eso que había un desprecio del puertorriqueño. Vivir en una comunidad puertorriqueña aquí también era vivir cerca de afroamericanos y muchos que habían migrado del sur. Y estábamos aprendiendo entonces de Jim Crow racism. Estábamos aprendiendo de racismo. Yo digo que yo conocí, por ejemplo, a Malcolm X antes de conocer a Albizu Campos.

Alana: Esas experiencias, llevaron a Iris, desde bien temprano en su vida, a buscar maneras de trabajar por la justicia social. Organizó a los inquilinos en su barrio y trabajó en una escuela que basaba sus enseñanzas en los principios de la liberación negra. Y eventualmente conoció al fundador de los Young Lords: José “Cha Cha” Jiménez. 

[Música]

Iris: Cha Cha y su grupo me impresionaron por su política, su táctica, su estrategia de organizar la acción directa. Eso me impresiona mucho. 

[Música]

Alana: El año de 1969 fue fundamental.

ARCHIVO- CSPAN – President Nixon 1969 Inaugural Address

President Richard Nixon:  Each moment in history is a fleeting time 

Alana: En enero de ese año, Richard Nixon juró como presidente de Estados Unidos.

ARCHIVO- CSPAN – President Nixon 1969 Inaugural Address

President Richard Nixon: Precious and unique…

Alana: Los astronautas estadounidenses llegaron a la Luna por primera vez.

ARCHIVO: – NASA
Neil Armstrong: …one giant leap for mankind…

Alana: Aumentaron las manifestaciones pro derechos civiles, entre ellas, a favor de la comunidad queer.

ARCHIVO – Making Gay History

Sylvia Rivera:  Society keeps on saying, you can’t do this because this isn’t your role. Who is to tell who what role we’re supposed to take?  

Alana: Y el movimiento contra la guerra de Vietnam.

ARCHIVO – Bryant Park Moratorium Rally
Protestor:  Those who charge that this is unpatriotic do not know the history of their own nation. 

Alana: Los nuyoricans eran parte de estas protestas.

ARCHIVO – Democracy Now!
Carlito Rivera:  We have to begin to stand up as the people, the Puerto Rican people, and say, “that’s enough!” That’s enough! 

Alana: Los Young Lords en Nueva York se tiraron al ruedo. Primero, lucharon contra la basura y la suciedad en sus comunidades. Los Young Lords le pidieron a la ciudad que les consiguiera escobas para limpiar “El Barrio”, la zona del norte de Manhattan donde vivían muchos puertorriqueños y que la ciudad descuidaba. 

Cuando el municipio se negó, los Young Lords decidieron resolver a su manera. Aquí, Felipe Luciano explicando cómo lo hacían en el programa que tenían en Nueva York: “Pa’lante Radio”.

ARCHIVO – History is Revolting: Palante Radio

Felipe Luciano:  Here we were with our purple berets, sweeping the streets every Sunday. 

Alana: Empezaron a recoger la basura que se había acumulado por semanas en el barrio. Pero, en lugar de botarla, la depositaban en medio de la avenida, bloqueando el tráfico. Los vecinos se unieron a la protesta, y a veces hasta le pegaban fuego a la montaña de basura que se formaba. 

Esta acción puso en evidencia la falta de servicios básicos.

De 1969 a 1971, los Young Lords forzaron cambios en su comunidad y en la política pública de toda la ciudad. Ocuparon una iglesia para establecer un servicio de desayunos para niños. Ocuparon un hospital en el Bronx, donde reclamaron y consiguieron que se creara una carta de derechos del paciente. Es la misma que al día de hoy sigue vigente, no solo en Nueva York, sino en todos los Estados Unidos. 

Iris Morales: Nosotros impulsamos la idea que la que la salud es un derecho humano que hoy en día todo el mundo lo dice, pero para ese entonces…  

Iris y Alana: No. 

Iris Morales: Y luchamos para mejorar el acceso a servicios médicos. Iniciamos programas para bregar con los problemas del envenenamiento de plomo, la tuberculosis, el asma, todo eso que estaba presente en la comunidad puertorriqueña. Y, también, ocupamos el hospital de Lincoln para enfatizar todos estos problemas.

Alana: En el Bronx.

Iris Morales: En el Bronx.

Iris Morales: Pero, a la misma vez, para apoyar los derechos de los pacientes y de los trabajadores y trabajadoras en los hospitales, que eran, mayormente, mujeres puertorriqueñas y afroamericanas. Y eso trajo mucha atención a las condiciones en el sistema público de los hospitales.

Alana: Todo era urgente.

Iris Morales: Todo era, pero estábamos trabajando 25 horas al día, ocho días a la semana. 

Alana: Wao. 

Iris Morales: Y no era sostenible —vamos a decir— a largo plazo.

Alana: Bueno, si tenían 22 años, todo es sostenible. 

Iris Morales: A esa edad, sí. 

Alana: Y, en esta época, también había discusiones de cuán boricuas eran: alegaciones de que ustedes no eran suficientemente puertorriqueños.

Iris Morales: Siempre había eso porque, por ejemplo, cuando yo decía: “Soy puertorriqueña”. Vamos a decir, en cualquier lugar: “¿En qué pueblo”? “No, yo nací acá”. “Ah, tú no eres puertorriqueña”. Siempre había eso. 

Alana: Eso todavía se dice, by the way

Iris Morales: Estoy segura, porque me lo dicen aún ahora, pero soy parte de una larga historia. Y, desafortunadamente, por la opresión y la explotación de nuestro país, estamos aquí. 

[Música]

Alana: Los Young Lords habían compartido su definición de lo que era ser puertorriqueño, y, según Iris, era un concepto bastante amplio.

Iris Morales: Solamente tenía que tener descendencia de Puerto Rico. No importaba si hablaba inglés, no hablaba español; hablaba español, no hablaba inglés. No importaba si nunca había visto a Puerto Rico. Había personas bien nacionalistas que tenían una definición, que tenías que nacer en Puerto Rico, que tenías que hablar en español…

Alana: Un tatuaje de un coquí, quizás.

Iris Morales: Pero, para nosotros, no.

 Alana: ¿Qué significaba para ustedes hablar y luchar por la independencia de Puerto Rico, viviendo aquí? 

Iris Morales: Este… en todo que nosotros hacíamos incluimos concientizar sobre el hecho que Puerto Rico era colonia de los Estados Unidos.

Alana: Mjm… Entonces, educación.

Iris Morales: Educación, eh, presentaciones y acciones. Organizamos 10,000 personas a las Naciones Unidas en protesta al estatus de Puerto Rico y demandando la liberación de los presos políticos. Y conferencias y cosas así. Todo eso. Yo creo que, la izquierda puertorriqueña, en ese entonces, empezando con los Young Lords, pusimos el issue de Puerto Rico y la independencia o el hecho de que Puerto Rico es colonia en la agenda norteamericana. 

Alana: De la izquierda. 

Iris Morales: De la izquierda. 

Alana: Después de la pausa: Los Young Lords deciden ir a Puerto Rico, donde enfrentarán tensiones y divisiones. 

Esto es La Brega. 

BREAK

Hay más de Iris en el documental que escuchamos al principio. Ella era una veinteañera cuando se filmó, y hay ciertas cosas que dijo entonces que, hoy, las escucha con una mueca de incomodidad.  

ARCHIVO – El Pueblo Se Levanta
Iris: Pero yo siempre pensaba que era la culpa de mis padres…

Iris Voice Over: But I always thought that it was my parents’ fault, that my parents were the ones that had made this oppression that…

Iris Morales:  Yo digo que, cuando era niña, pensaba que mi familia era pobre por su culpa. 

ARCHIVO – El Pueblo Se Levanta
Iris Voice Over: And then I, I was confronted with the conflict that I wanted to be an American, and at the same time I saw that Puerto Ricans were poor, and it wasn’t the fault of the Puerto Ricans.

[Música]

Iris Morales: Y también explico que, con el tiempo, llegué a entender que la pobreza no era culpa de ellos, sino el resultado de un sistema injusto en que los ricos y poderosos se benefician explotando la mano de obra de los trabajadores y los recursos naturales de países como Puerto Rico. 

Si me dices que hoy hay jóvenes que todavía piensan así, les diría lo que yo aprendí: el sistema económico no está diseñado para eliminar la pobreza. Esa narrativa de que los pobres son responsables de su situación sigue viva porque beneficia al sistema y a la clase en poder. Romper con esa mentira es parte fundamental del proceso de la liberación.

Alana: Pero lo que yo oigo en ese clip es que tú ya en ese momento estás reconociendo que lo tenías mal, como ya te estás corrigiendo en el tape y…

Iris Morales: …y sigo. 

Alana: Y sigues (se ríen)

Iris Morales: Cincuenta años después, sigo, como que es un punto tan, tú sabes, tan deep, tan profundo, que todavía me afecta. Yo sé lo que es entonces para jóvenes que también lo vean así 

Alana: Mjm. 

Iris Morales: Y especialmente hoy en día que hay tanto desdén para los pobres y para los inmigrantes, que puedo entender el porqué. Pero sí, siempre me siento como: “oh, no hubiera dicho eso, no hubiera, tú sabes, pensado así”. 

Alana: En el clip tú hablas con mucha ternura sobre lo que tu mamá te está enseñando sobre, sobre la historia puertorriqueña. Así que creo que en totalidad es importante ver que ya, ya en ese momento —aunque hoy te da un poco de vergüenza— que hay una ternura ahí. Como tú, tú aprendiste mucho de tu mamá.

[Música]

Iris Morales: Sí, por eso le dedico los libros. Yo digo, ella fue mi primer maestra. 

Alana: ¿Ella te apoyaba en lo que querías hacer o…?

Iris Morales:  Ella no entendía lo que yo estaba haciendo. Ella no, no entendía como ella decía: “ni papa”. “Yo no entiendo ni papa”. Y discutíamos bastante, porque yo me fui de mi casa a los 17 años. Y, en esa época, una muchacha no se iba de su casa a ese edad, y muchas diferencias que teníamos acerca el papel de la mujer. Pero, dicho todo eso, ella nunca me abandonó. Ella siempre estuvo presente si yo necesitaba algo. Y ella quiso darme todo lo que ella sabía. Ya, cuando yo entré a la escuela, ella me había enseñado todas las letras en español y todas las palabras que ella sabía escribir, porque ella no escribía mucho. Entonces, ella dijo: “Ya, yo te enseñé todo lo que yo sé”.  

Alana: Bueno, y también ese orgullo de ser puertorriqueña. 

Iris Morales: Sí.

Alana: Iris heredó esa vocación de enseñar que tenía su madre, y se metió de lleno en el Ministerio de Educación del grupo. 

Iris Morales:  La educación era sumamente importante para los Young Lords y no había muchos libros en inglés sobre la historia de Puerto Rico de nuestro punto de vista. Había, eh, del punto de vista colonial. 

Alana: Que la historia comienza en 1898. 

Iris Morales: Sí, no. Y la grandeza del beneficio con los americanos al entrar a Puerto Rico. Y esa era la historia, y nosotros estábamos desarrollando otra historia, pero no teníamos. En verdad, no podíamos leer bien el español y no conocíamos los libros. Así que era muy importante para nosotros los pocos libros, y a veces sacaban panfletos o flyers o otra organización y se pasaba de mano en mano. Cada persona: “Me lo tienes que regresar”, “pásamelo pronto”, pero siempre ibas a ver a un Young Lord cargando algo para leer.

Alana: ¿Porque había este hambre de aprender?

Iris Morales: Hambre de aprender la historia, hambre de aprender cómo hacer la revolución. 

Alana: Para estar en la organización, era mandatorio leer y educarse. 

[Música]

Alana: Los Young Lords, seguían lo que ellos llamaban “el programa y plataforma de los trece puntos”.

Entre ellos, había reclamos de la liberación de todas las personas del llamado “tercer mundo”, oposición al capitalismo, control comunitario de todas las instituciones y las tierras y oposición a la milicia estadounidense.

Iris Morales:  Así que, cada semana, se hablaba sobre uno de esos puntos. La primera semana era obviamente, eh, los derechos de los puertorriqueños en los Estados Unidos y en Puerto Rico. Y el punto final era: queremos una sociedad socialista. 

Alana: El rol educativo era tan importante que esos 13 puntos fueron cambiando. 

Por ejemplo, el décimo punto de la lista originalmente decía: “Queremos igualdad para las mujeres. El machismo debe ser revolucionario y no ofensivo”. 

Iris y otras mujeres líderes de los Young Lords objetaron esa segunda oración y lograron que se cambiara a: “Abajo con el machismo y con el chauvinismo masculino”. Y lo subieron, de la décima, a la quinta posición. 

Pero no importaba qué, el primer punto siempre fue a favor de la liberación de los boricuas tanto en la isla como dentro de los Estados Unidos.

Todos los esfuerzos educativos del grupo estaban atados a esa meta.

En 1970, comenzaron a publicar un periódico bilingüe: Palante

Iris Morales: Que  el propósito de Palante era eso: educar, de reclutar. Y sabíamos que estábamos hablando a una comunidad aún joven, de habla español y de habla inglés. Así que había que hacer los dos y, a la misma vez, que era también una resistencia a lo que existía y a los medios de comunicación que eran tan secos. 

Alana: Pero Palante tenía color y arte. 

[Música]

Alana: Por ejemplo, en el verano de 1971, una ilustración del Tío Sam en forma de pulpo apareció en la portada: con uno de sus tentáculos agarraba a Puerto Rico y con otro, a la República Dominicana.

Iris Morales: Entonces, se podía conseguir artículos sobre lo que está pasando en el barrio, lo que está pasando en Puerto Rico, lo que está pasando en Brasil, en otras partes del mundo. Se puede conseguir un artículo sobre el “tapeo” de la policía.

La traducción era, este, hecha por los miembros también. Y yo era una de las traductoras porque, entre el grupo, había pocos que conocían el español bien, bien. Y yo conocía bastante, pero, obviamente, no bien, bien. 

También es importante saber que todo eso lo hacíamos a mano, porque no era a computadora. Era en máquina de escribir… 

Alana: Y cortar

Iris Morales: Y cortar el papel… 

Alana: Wao.

Iris Morales: …cortar las letras, poner las letras. Por eso, a veces las letras están un poco, no están alineadas… (ríen) Y eso era trabajo intenso: a veces nos pasábamos de la noche al otro día.  

Alana: Y también, en ese momento en Nueva York, había el movimiento de artistas The Nuyorican Poets… Todo eso estaba pasando a la misma  vez. 

Iris Morales: Sí, y yo diría: muchos de los movimientos fueron influidos mucho por los Young Lords, y los Young Lords fueron influidos por el movimiento también. Pedro Pietri era amigo nuestro. 

ARCHIVO – History is Revolting: Palante Radio: Pedro Pietri En Casa Puerto Rico
Pedro Pietri: Dollar down, dollar a week, until your dying days… Buenos días, ¿cómo está? ¿Y usted? Aquí se fía mueblería y television sets…

 Iris Morales: La cultura siempre fue parte, y ese movimiento que se desarrolló de nuyoricans estaba expresando las condiciones de lo más afectado en Nueva York, pero también en Puerto Rico.  

Alana: Mjm…

Iris Morales: Se reflejó en todo: en la escritura, en los murales, y regó una política que también hablaba de colonialismo. Hoy en día se ve que se habla mucho de, de cuestiones culturales puertorriqueñas que no tienen nada que ver con la política. Y nosotras luchamos contra eso, porque ser político es ser cultural y tener cultura puertorriqueña es ser político. 

MX13 IN

Alana: Inspirados por ese llamado de ser más explícitamente políticos, los Young Lords fueron a Puerto Rico a abrir capítulos para ayudar a conseguir la independencia. Esa decisión causó un quiebre inmediato en la organización y también entre los boricuas en y de la isla, y los de la diáspora.  

En el documental que dirigió Iris, “Palante, siempre palante”, Juan González dijo que ese fue uno de los grandes errores del grupo. 

ARCHIVO – Palante, Siempre, Palante
Juan González:  One of the biggest mistakes was trying to think that, just because we supported the independence of Puerto Rico, that we could figure out how to organize an independence movement on the island. 

Iris Morales: ¿Qué pasó? Que para abrir esa rama allá se cerraron las ramas acá. Y, entonces, ya no se veía la presencia de los Young Lords. Un compañero hace poco me dijo que, cuando vio a los Young Lords llegar, este los consideró “intrusos imperialistas”, fue lo que él me dijo. 

Alana: Mm, si, como venir de otro de otro sitio, venir y llegar y decirte cómo debes vivir. 

Iris Morales: Sí, tenían razón. No tener un análisis sobre la estrategia de Puerto Rico, lo que necesitaba Puerto Rico. Fue, fue una falta, también, de trabajar con los grupos en Puerto Rico. En Puerto Rico, ya había grupos luchando por generaciones, y, de esos grupos, no nos aceptaron. Esa movida fue un fracaso. 

El deber del puertorriqueño acá era de luchar acá y que, si el puertorriqueño acá ó la puertorriqueña quería participar directamente en la liberación de Puerto Rico, el deber era ir a vivir en Puerto Rico y… integrarse a la vida en Puerto Rico. 

Alana: Y vivir ese compromiso. 

[Música]

Alana:  Dijiste que, en los Young Lords, había esta definición amplia de quién es puertorriqueño: cualquier persona con raíces en Puerto Rico y no tienen que haber visto Puerto Rico en su vida. Pero, entonces, hay como esta crisis cuando van a Puerto Rico y notan que: “espérate, hay puertorriqueños y hay puertorriqueños”. Quizás es que la definición tan amplia chocó con la realidad, que quizás hay diferencias entre nosotros. 

Iris Morales: Sí, tienes razón en eso porque  se hizo algo tan amplio, pero, a la misma vez, estrecho, porque esa fué la contradicción. No había una estrategia para bregar con la realidad de Puerto Rico. 

Alana: Y con las diferencias en experiencias. 

Iris Morales: Y las diferencias en experiencia y en la realidad. Obviamente, eso pasó también en, cuando María. Yo me acuerdo, la gente decía: “Oh, los puertorriqueños allá deben de hacer esto y esto”, y yo le decía: “pero tú todavía tienes tu aire acondicionado y tu luz”. 

Alana: Mjm… 

Iris Morales: Esa no es la experiencia que está pasando allá. Tú no puedes hablar de esta experiencia y aplicarla a esa experiencia, que es otra.

Alana:  ¿Sientes que los Young Lords fueron campeones y campeonas de Puerto Rico? 

Iris Morales: Definitivamente, sí. 

Alana e Iris: Sí. (ríen) 

Iris Morales: ¡Palante, siempre palante! 

Alana: ¿Sin duda?

Iris Morales: Sin duda. No hay ninguna duda de eso. Y por eso, 50 años después, todavía nos están buscando.  

Alana: Ajá, para preguntarte cosas como eso. (ríen)

Iris Morales: Bueno, para preguntar, yo creo también porque, en estos momentos con el fascismo ahí respirando por todas partes, hay como que la gente están buscando aprender lo que puedan, de donde puedan. 

Nuestra lucha sigue mientras estemos presentes porque llegamos a este punto porque otros batallaron.

Yo creo que veíamos que revolución no era solamente cambiar las estructuras, pero que también era cambiarnos quien somos, que no se puede cambiar la sociedad, si uno no se cambia.

Alana: Iris, Iris, muchísimas gracias.

Iris: Gracias a ti, gracias a ti.

[Tema musical de La Brega]

Alana: ¡Este es el episodio final de nuestra temporada dedicada a las campeonas y campeones de Puerto Rico! Muchas gracias por escucharnos y compartir nuestro trabajo. Si quieres escuchar más de La Brega, en Futuro Plus encontrarás varias ñapitas…

Esta semana, como parte de nuestro contenido extra, te contamos cómo se siente ponerse un jersey del equipo de hockey sobre hielo de Puerto Rico. Sí, hockey sobre hielo. ¡No te lo pierdas! 

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Este episodio lo produjo y escribió nuestra productora senior, Nicole Rothwell, con reporteo hecho por mí y Ezequiel Rodríguez Andino. Lo editaron Laura Pérez y Marlon Bishop. 

El arte original para este episodio es de Raysa Rodríguez García, del Colectivo Moriviví. Mil gracias esta semana a Jay Tee Takagi, Shu Wang y Roselly Torres de Third World Newsreel. Gracias también a Yasmín Ramírez y, por supuesto, a Iris Morales.

El equipo de La Brega incluye a Nicole Rothwell, Ezequiel Rodríguez Andino, Laura Pérez, Liliana Ruiz, Roxana Aguirre, María García y Marlon Bishop. 

Nuestras gerentes de producción son Jessica Ellis y Victoria Estrada y recibieron asistencia de Francis Poon. Y nuestro equipo de marketing incluye a Anhelo Reyes y Luis Luna con el apoyo de Paloma Pérez y Jackie Hill.

La verificación de datos de esta temporada estuvo a cargo de Tatiana Díaz Ramos y Laura Moscoso.

El diseño sonoro es de Jacob Rosati. 

Nuestras ingenieras de sonido son Stephanie Lebow, Julia Caruso, Jacob Rosati y JJ Querubin.

Selección musical por Jacob Rosati y Stephanie Lebow.

La canción oficial de La Brega es de ÌFÉ. La música original que escuchas en nuestros episodios es de Balún. 

Nuestros productores ejecutivos son Marlon Bishop, María García y yo, Alana Casanova-Burgess.

Revisión legal por ProJourn. Y autorización por Fisher Legal Arts; Jonathan Fisher. 

María Hinojosa es la fundadora de Futuro Media. 

La Brega es una producción de Futuro Studios. 

Esta temporada de La Brega existe gracias a The Mellon Foundation.

Chequea nuestra página web, labregapodcast.org, para más información y para leer la transcripción de este episodio. 

¡Nos escuchamos pronto!… ¡Bai!