Nuestro cuatro (o por qué nos hace llorar) – Transcripción del episodio

Alana: Luis Sanz tenía solo 4 años cuando el cuatro lo cautivó. Un vecino de la familia, un cuatrista, se había traído su instrumento después de tocar en la iglesia. 

 Luis: Y hacía diferentes montunos, como que, eh…

[Música]

Alana: Fue como un hechizo.

Luis:  Y entonces, era como que bien cómico y bien alegre, la música. Y yo le miraba los pies, cómo él marcaba el tempo y cómo tocaba.

Alana: Luis también recuerda que él era un niño tímido. 

Luis: Yo ni miraba a los ojos a las personas, yo siempre, mirando al piso.

Alana: Pero, en ese momento, cuando el vecino soltó el cuatro, Luisito sintió un impulso que lo llevó a hacer algo raro en él, algo atrevido. 

Vio el cuatro sobre el mueble, se acercó y lo tocó. 

[Música]

Luis se fijó en la tensión de las diez cuerdas que atravesaban aquella caja de madera, en esa mezcla perfecta entre mandolina y guitarra. El cuatro, el más reconocido de los instrumentos nacionales de Puerto Rico.

Luis:  Como que —no sé— vi en el instrumento una oportunidad  de poder expresarme.

Alana: El vecino se dio cuenta de su interés. 

 Luis: Y le dijo a mis padres: “Mira, yo le voy a dar clase a ver”. Y entonces, mis padres: “Mira, pero él es muy pequeño, ¿verdad? Tiene 4 años”.

Alana: Pero él les aseguró que podría. Y Luisito no podía resistir el encanto del cuatro. 

Mientras aprendía a tocarlo, intentaba extender sus deditos para alcanzar las cuerdas. 

Luis:  Y había una canción que me retaba. Y ahí, pues, yo peleaba, bendito, con el cuatro. Discúlpame. Y era El gallo, la gallina y la guinea… Y es una pieza complicada, verdad, retante.

Alana: Es una composición del Maestro Ladí, uno de los cuatristas más influyentes de Puerto Rico. Frankie, el maestro de Luis, le recomendaba que lo cogiera suave, que fuera paciente. 

Luis:  Frankie, me decía: “No, no, ya cuando cumplas 9 años, ahí lo puedes tocar”. Y eso, yo dije: “No, yo no voy a esperar, yo lo quiero hacer ahora”.  Y yo me amanecía llorando a la 1:00 de la mañana. Yo pues, tenía 6 años…

Alana: ¡Hasta que le salió! Este es Luis con seis años, tocando junto a su padre y abuelo:


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Luis Sanz music: “Que aprenda”  

Alana: Y fue para ese tiempo, en el año 2001, que su maestro le dio un regalo.

Un cuatro… del mismísimo Maestro Ladí. 

El Maestro Ladí había muerto en los años 70 y, supuestamente, este cuatro fue el último que tocó. 

Luis:  Y, llorando, él me dice: “Mira, toma el cuatro. Toma este cuatro. Tú tienes que tener este instrumento”.  

Alana: El Maestro Ladí era bajito, así que su cuatro le quedó bien a Luis. Siguió aprendiendo… y sorprendiendo: grabó su primer álbum cuando tenía solo 9 años. 

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Un legado para la historia [Música]

Alana: Y no se detuvo…

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Maribel Delgado: “ Mi nombre es Luis Sanz. Buenas a todos… [Música Luis toca el cuatro]

Alana: Y es que la música se ha sentido como algo inmenso para él, como una especie de fuerza.

Luis:  De hecho, yo soy fanático de Star Wars. Lo relacionaba como que con la música, están los masters, están los maestros, y esto es como que un legado.

Alana: Los maestros del cuatro estuvieron cuidando y protegiendo ese legado para las futuras generaciones, y Luis era uno de los jóvenes prodigios que se preparaban para ser los próximos guardianes. Es así como Luis se da cuenta de esa “fuerza del cuatro”.

Luis:  Como que: “Espérate, esto no es mío, esto es del pueblo. Esto es de la gente. Esto es una”… Todo lo que yo toco aquí es la expresión del puertorriqueño.

[Música] – Vals – Iris by El Maestro Ladi, interpretado por Luis Sanz durante la entrevista

Alana: En 2024, después de dos décadas tocando el cuatro, Luis llegó a un estudio de grabación. Había sido convocado para prestar sus talentos musicales a un proyecto misterioso. No sabía quién era el artista y mucho menos de qué iba la canción. 

Luis Sanz:  Wow, no sé para qué es, pero sé que va a ser algo grande. 

Alana: Lo primero que notó al escucharla fue la armonía: un quinto al aire…

[Música] Armonía interpretada por Luis Sanz durante la entrevista  

Luis Sanz: Pues, cuando llego al estudio, que empiezo a escuchar esos elementos jíbaros, pues ya sé que tiene que ver con el puertorriqueñismo, este, con lo patriota. 

Alana: Primero, Luis improvisó un acompañamiento. 

Luis:  Pues yo lo hice libremente, ¿verdad? Con la bordonúa, y lo creé. [toca el cuatro] 

[Música] Armonía interpretada por Luis Sanz durante la entrevista  

Alana: En este ejemplo, Luis está tocando un cuatro. Pero en la grabación, Luis tocó la bordonúa, otro instrumento de cuerdas tradicional, que se escucha prominentemente en la canción.

 Luis: Por eso se escucha como que un poquito más grave.

Alana: Entonces, Luis reconoció una voz…

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Lo que le pasó a Hawaii: Bad Bunny: “Esto fue un sueño que yo tuve”. 

Luis Sanz: Después de que grabé la bordonúa, pues ahí es que Benito se asoma.

Alana: Bad Bunny saludó a Luis, pero no le explicó la canción, solamente le dio instrucciones.

Luis Sanz:  Después la “e” (toca) esa melodía ya estaba grabada. Pero entonces él me dice, cuando se repite, vuélvete loco. Y yo, okey, me vuelvo loco.

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Lo que le pasó a Hawai: Bad Bunny: “Ten cuidao Luis, ten cuidao”

Luis Sanz:  El cuatro para mí, verdad, es sumamente importante. Él me dice: “Imagínate que el cuatro tuyo, imagínate que se está desangrando”. 

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Bad Bunny: Tiny Desk Concert Quieren quitame el río…

Alana: El cuatro de Luis es bello, con detalles de nácar al frente y una espalda de madera en tonos marrón y negro aterciopelado. Parece un gato salvaje. 

Luis Sanz: O sea, se está muriendo el instrumento. Y pues, al decirme eso, pues es algo serio. Y yo dije: “Espérate…”. Me puse en el mood, triste, al mismo tiempo desesperado, eh, esperanza… Y, cuando llegó esa parte, pues (toca un poco): trémolo, le metí hasta La borinqueña… (toca la borinqueña) Y entonces por ahí seguí. 

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Lo que le pasó a Hawaii: Bad Bunny:  (Luis el cuatro solo) 

Luis:  Cuando terminé, yo estaba hasta temblando, de toda la energía que saqué en esa parte. Y lo solté. Y, entonces, cuando yo terminé —esto muy pocas veces me pasa, a menos que toque un seis chorreao, que es bien rápido… 

[Luis toca un poquito bien rápido] 

Y yo lo hago a las millas, y termino, ¿verdad? Uno con esa adrenalina. Pues así mismito terminé.

Alana: Y Benito le dijo que era perfecto. La sacó de una. 

Esa canción resultó ser “Lo que le pasó a Hawaii”, un lamento sobre la pérdida de la tierra y la cultura.

Por eso, la imagen de un cuatro desangrándose, muriendo lentamente, pero luchando por vivir, es la esencia de la canción. No solo porque el instrumento es importante para Luis, sino para todos nosotros. Si me permiten decirlo: el cuatro toca una fibra sensible en los boricuas. 

[Música] [Luis tocando melodías] 

Alana: Es como si el cuatro nos hechizara, como si las vibraciones de esas diez cuerdas – que han tocado y rasgueado generaciones de cuatristas – susurraran un conjuro. un hechizo que nos enciende la nostalgia. Nos lleva a los ríos, paseando por pedregales, y nos posa sobre un sillón de paja en un balcón. Nos hace un nudo en la garganta y nos infla el pecho. 

Y son las y los cuatristas quienes conocen este conjuro y lo usan, no para su propio beneficio, sino para beneficio del cuatro mismo.

Luis: No somos nosotros. Pero queremos que el instrumento llegue.

Alana: Se lo han llevado a cada rincón donde van, dondequiera que haya un boricua, desde “Nueva Yol” hasta Hawaii. 

Pero, ¿cómo funciona esta magia del cuatro? ¿De dónde viene su poder? ¿Y cómo lo hicimos nuestro?

[Tema musical de La Brega]

Para Futuro Studios, soy Alana Casanova-Burgess y esto es La Brega. En este episodio, nuestro campeón es el cuatro.

Alana: Fabiola Méndez comenzó a tocar el cuatro cuando tenía 6 años. Pero el instrumento la acompaña desde mucho antes. En las navidades, era uno más en casa de su bisabuela.

[Aguinaldo]

Fabiola: Ella hacía promesas de Reyes, así que tengo esos recuerdos de pasar las curvas de Comerío, llegar a casa de mi bisabuela y ver cuatristas, escuchar trovadores entonando, pues, aguinaldos, cánticos de parranda también.

Alana: Cuando estaba aprendiendo, sus dedos, todavía pequeños, se lastimaban por el roce constante contra el metal de las cuerdas, que parecían alambres… 

Pero, con el tiempo y la experiencia, fortaleció sus dedos y también mejoró la técnica. 

Fabiola:  Siempre todavía al sol de hoy cuando cambió las cuerdas y las estoy apretando me da como que este miedito de que se vaya a explotar la cuerda, se vaya a partir y vaya a a darme en la cara. Siempre es como una imagen bien “psycho” de que voy a empezar a botar sangre, y realmente nunca pasa. 

[Música]

Alana: Fabiola es ahora una de las cuatristas más reconocidas de Puerto Rico. Hoy, los callos le protegen los dedos, pero no impiden que sienta la vibración del instrumento en todo el cuerpo, hasta que le llega al corazón. 

Fabiola:  La historia del cuatro en una metáfora natural. Empieza como semilla, semilla que está dentro de la tierra, bien conectada con el núcleo terrestre, que luego brota fuera de la tierra y se convierte en un árbol, En un árbol que pasa a vicisitudes, que aguanta vientos, que aguanta insectos y plagas para que luego, de alguna forma, ya sea porque lo cortaron o porque se cayó, lo agarró un lutier, y un lutier lo convirtió en algo nuevo, ya sea un cuatro enterizo con su madera completamente, como pino en ese árbol original, o ya sea un cuatro —como le llamamos— de madera doblá, con diferentes maderas que se unen para hacer un mismo instrumento. Luego de esto, se acerca al músico, a la músico, al pecho, a lo más puro que tenemos nosotros, el latir de nuestro corazón y el vibrar y el inhalar y el exhalar de nuestros pulmones. De ahí, esa madera coge vida también, coge esa energía, que se manifiesta en ondas sonoras, en frecuencias que las exhala a través de la boca del instrumento y que las recibe el que escucha y las inhala el que escucha, y las guarda en su corazón. Así que es esta experiencia maravillosa, astral, pero muy terrenal a la misma vez.

Alana: El cuatro no fue siempre igual. Las primeras versiones tenían solo cuatro cuerdas. De ahí, su nombre.

Sonido cuatro cuerdas

Pero los lutier —los artesanos que fabrican instrumentos de cuerda— siguieron añadiendo y añadiendo… Hasta que llegó a tener cinco pares de cuerdas…

Sonido diez cuerdas

O sea, un total de diez. 

En algún momento, tuvo forma de cerradura, con el brazo recto y plano. Ahora, es todo curvas. 

Sonido del Cuatro 

Alana: Hay cuatros antiguos que son ásperos, rústicos, esculpidos con machete, y cuerdas de tripa animal. Los modernos, son suaves, con madera pulida, barnizada y con incrustaciones. Parecen más violines que guitarras, pero su corazón todavía viene de la madera y de la tierra. 

La tierra del jíbaro, la figura folclórica de Puerto Rico que representa al campesino. Ese que vive en la montaña y trabaja la tierra y, por supuesto, toca instrumentos tradicionales, especialmente el cuatro. 

Se dice que el origen del cuatro surgió cuando los jíbaros de antaño intentaron copiar la guitarra española. Y que, por lo tanto, el instrumento que crearon era esencialmente español. El cuatro, como puente directo entre la tradición jíbara y España.

Hay otros instrumentos de cuerda en Latinoamérica, como el cuatro venezolano…

Sonido del cuatro venezolano 

Alana: El charango andino.

Sonido del charango

Alana: La vihuela de México…

Sonido de la vihuela

Alana: Pero Fabiola me cuenta que es todo mucho más complejo que un linaje. Que estos instrumentos de cuerda están relacionados con la manera en que la humanidad siente, con una búsqueda más primitiva.

Fabiola: Esta idea básica de tener una cuerda, alargada con un palo de madera y hacerle con el dedo, que esa, esa cuerda o esa tripa o ese alambre vibre. Y ese concepto tan primitivo de crear sonido y crear esas vibraciones, pues es algo que creo que trasciende más allá de nuestras barreras geográficas. 

Alana: Entonces, el cuatro representa un sentimiento que precede la colonización española, que antecede la idea de país y que es incluso anterior a la necesidad de saber de dónde vienen las cosas. 

Tiene influencias árabes y africanas. Hay registro de instrumentos de cuerda antiguos en diferentes partes del mundo, porque ese aspecto primitivo que nos acerca a ellos nos llega al corazón. 

Fabiola: Es bien lindo cuando estoy tocando y, al final de las presentaciones, viene gente que no son puertorriqueños, incluso a veces gente que no son hispanohablantes y me dicen: “Wao, te escuché tocar y me sentí en casa”. 

Alana: Y, luego, está el lenguaje del cuatro, un repertorio abundante y complicado de seises y aguinaldos, subgéneros de la música jíbara que tienen sus propios tempos y melodías. Para Fabiola, de esa riqueza musical, es que emana el verdadero poder del cuatro:

Fabiola: Esa conexión poderosa de la memoria, en el caso de nosotros en Puerto Rico, el cuatro es un instrumento que relacionamos full con la Navidad y que, pues la Navidad, para la mayoría de las familias, es un tiempo de unión, es época de comer rico, eh, de que uno camina por las calles y se siente hasta una energía diferente.

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Fania Records: Willie Colón, Héctor Lavoe & Yomo Toro – La Murga Live/En Vivo

Fabiola:  Por ejemplo, el disco Asalto navideño, de Willy Colón y Héctor Lavoe, que entonces el cuatro, que lo tocó magistralmente el maestro Yomo Toro, lleva un protagonismo en ese álbum. Y es un disco que no solo se escuchó en Puerto Rico, sino en el mundo entero. Latinoamérica entera conoce ese disco. 

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Fania Records: Willie Colón, Héctor Lavoe & Yomo Toro – La Murga Live/En Vivo

Alana: Se nos ha dicho que no es solo la forma del cuatro, sino que su idioma también es intrínsecamente español; que los seises y los aguinaldos son adaptaciones de clásicos valses europeos que evolucionaron a través del tiempo.  

Fabiola: La noción de que el cuatro es un instrumento, pues, totalmente europeo y que es representativo, pues de la blanquitud es algo que me gusta retarlo.  La influencia de lo que es lo taíno y lo africano en lo que es nuestra música a jíbara, es indiscutible. En mi caso, como afroboricua, pues, conectar eso, con la herencia africana, la herencia taína, es súper importante, para así demostrar que la música al final es un reflejo de nuestra historia en su totalidad con todas las culturas que la influyeron.

Alana: En ritmos europeos, como la mazurka…

Sonido de mazurka

…el acento va en el uno, en el downbeat.

Fabiola: En nuestra música que ya en el Caribe se desarrolló con la influencia de los taínos y los africanos, pues sí tenemos mucho más eso beats o esas síncopas, eh de decir: “un y, dos y, tres y, cuatro y”, y la misma clave, ¿no? La clave, cuando pensamos en el “pa, pa, pa, pa, pa”…

[Música clave]

Esas últimas dos quedan fuera de ese de ese downbeat, de ese compás fuerte. Entonces, crea como esta anticipación y, a la misma vez, te hace mover el cuerpo, mano. Porque es que no hay forma de tú no mover el cuerpo cuando tú escuchas la clave o música sincopada.

Alana: El cuatro se ha desarrollado de la mano de otro lenguaje con raíces profundas, el de la trova. 

Los trovadores puertorriqueños son cantantes que, en muchas ocasiones, improvisan sus letras acompañados del cuatro, que les marca el ritmo en forma de seises y aguinaldos. 

Fabiola:  Y la diferencia principal entre esos dos géneros es la métrica que canta el trovador, no es tanto la melodía o lo que hace el cuatro. 

Irvin Santiago: Que no sueltes la bandera, lo escuchaste ya muy bien. Ay, que no sueltes la bandera… 

Alana: Tienen diferentes estructuras rítmicas y métricas en cada verso. 

Fabiola:  Lo que canta el trovador, que es lo que lo hace un aguinaldo, es una decimilla. Y voy a recitar una decimilla para que escuchen el ritmo cómo sonaría: 

Flora campesina // con güiros, tambores // de luz y colores // prende la colina. // El rito domina // el mágico edén // y exalta también // cadencia y paisaje // en cada paraje // de mi Borikén.

Alana: La decimilla que Fabiola recitó encajaría de maravilla en diferentes melodías, y eso es lo que hacen los trovadores. Se estima que hay más de 150 estilos de seises y más de 50 estilos de aguinaldos, y los cuatristas experimentados conocen la mayoría. Antes de empezar a cantar, el trovador le pide a la cuatrista un aguinaldo o seis en específico. 

Y la cuatrista lo complace tocando ese ritmo y, también, ajustándolo al tono que el trovador le pide para acompañar su canto.

Fabiola:  Por ejemplo, está el aguinaldo jíbaro… 

[Música] Nora aguinaldo jíbaro

Fabiola:  o el aguinaldo cagüeño o el aguinaldo yumac.

[Música] Nora aguinaldo yumác

Fabiola:  Cada uno tiene una melodía diferente,na progresión de acordes diferentes, pero, como son aguinaldos, se puede cantar la decimilla, seis sílabas por cada verso. Porque tiene la misma métrica, así que va a sonar distinto, la melodía del trovador va a variar, pero todos van a cuadrar con la métrica del aguinaldo.

Alana: Y todavía más increíble es que el trovador suele improvisar las letras que canta siguiendo un verso que le sugiere, muchas veces, la audiencia. A esa línea se le llama el “pie forzao’”. Pero el trovador no la usa para comenzar la estrofa, sino para terminarla.

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Irvin Santiago Cuatrista y Trovador – YouTube. Voces de la Montaña #79 Concurso de Trovadores, Festival del Flamboyán en Peñuelas.
Locutor: “Y decidido a vencerte”.

Alana: Así que el trovador va improvisando su canción, construyendo un rompecabezas en su mente que solo se completará al encajar el último verso, que no solo tiene que rimar con todo lo anterior, también tiene que tener sentido. 

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Irvin Santiago cuatrista y trovador – YouTube. Voces de la Montaña #79 Concurso de Trovadores, Festival del Flamboyán en Peñuelas.
Irvin: “En esto de improvisar, en esto de improvisar he podido conocerte”

Alana: Va trabajando, como en reversa, ciñéndose a la estructura rítmica del seis o el aguinaldo mientras el cuatro lo acompaña.

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Irvin Santiago Cuatrista y Trovador – YouTube. Voces de la Montaña #79 Concurso de Trovadores, Festival del Flamboyán en Peñuelas.
Irvin: Ese plan hoy se te invierte…

Alana: Es una tradición que da gusto ver.

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Irvin Santiago Cuatrista y Trovador – YouTube. Voces de la Montaña #79 Concurso de Trovadores, Festival del Flamboyán en Peñuelas.
Irvin: Llegué como la marea bien puesto pa’ la pelea y decidido a vencerte. Bien puesto pa’ la pelea y decidido a vencerte.

Fabiola:  Y lo más brutal es pensar que esta gente,  que muchos de ellos, no sabían leer o escribir, y tenían la capacidad de entender esta rima y de y de entender más que todo yo digo que es el ritmo. Todo eso está brutal.

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Irvin Santiago Cuatrista y Trovador – YouTube. Voces de la Montaña #79 Concurso de Trovadores, Festival del Flamboyán en Peñuelas.

Alana: El cuatro conjura toda esta magia de la tradición, pero también pertenece a la nueva era de la música. 

Fabiola compone y canta sus propias canciones y hasta tiene un cuatro eléctrico, con el que suele experimentar. 

Y el cuatro ha hechizado al pop también, cuando en 2017 fue el protagonista del éxito internacional Despacito. 

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Despacito. Luis Fonsi. 

[Música]

Alana: Pero es difícil negar que está viviendo un momento especial gracias a Bad Bunny. Le pregunté a Fabiola qué cree que siente el cuatro con tanta atención.

Fabiola:  Yo siento que el cuatro diría, como decimos en inglés “estoy en mi peak”. O sea, estoy ahora mismo en un renacimiento, era como que un viejito era como que un viejito, así como que, “ay, Dios mío, a mí me duele la espalda”, y de momento vino un quiropráctico y le hizo: ¡CRA! Hizo: “¡eh eh eh eh”!

Alana: Cuando regresemos, ¿quién sería el cuatro si fuera una persona?

Esto es La Brega.

Irvin: [singing and playing]… La consigna ya se ha dado, no olvides el lelolai, que la lucha es la que hay, el camino está trazado…. 

Irvin Santiago es cuatrista y trovador. Es raro encontrar a alguien que domine ambos idiomas, pero Irvin lo logró. 

Irvin: Por eso yo tengo siempre la banderita aquí… 

Alana: Tenía siete años la primera vez que toco el cuatro. 

Tan solo rasgó las cuerdas…

Irvin:  Y yo me quedé maravillado…

Alana: Y no solo se enamoró del sonido brillante del cuatro, también de su olor.

Irvin: Y yo me acuerdo de ese olor a madera, a la casa de mi abuela, a la finca, al aserradero, a la naturaleza…

Alana: Ese es parte del encanto del cuatro, que a veces es un “portal”:

Irvin: O sea que podemos decir que el cuatro tiene una magia, una magia cultural, ¿verdad?

Alana: Irvin organiza un espectáculo de trova que lleva por todo Puerto Rico y lo difunde en vivo por Facebook.

Irvin:  Así que, usted, si anda por ahí, échese pa’ acá. Póngalo en el GPS, Kiosko Tropical, carretera 802, y esto es como del Naranjito hacia Orocovis, por ahí pa’ arriba, pasa por esa ruta espectacular…

Alana: Tiene seguidores en la diáspora, personas que tienen muchas ganas de escuchar el sonido del cuatro.

[Música]

Hoy la presentación es en un chinchorro donde Irvin y su cuatro abren un portal al borde de una carretera rural en Corozal. 

Están sobre una pequeña tarima con un invitado muy especial, un adolescente que se llama Alejandro Rivera Santos. Es un trovador prodigio de Naranjito, un pueblo vecino.

[Música] Alejandro cantando.

Irvin dirige el Departamento de Música en la Universidad de Puerto Rico, pero también dio clases en su barrio, y tiene una idea de por qué el cuatro captura a la niñez. Pasaba mucho con sus estudiantes. Llegaban para aprender cómo tocar la guitarra, pero no les convencía.

Irvin:  Yo tuve niños que me decían a mí: “Es que la guitarra no, no tiene música”.

Alana: Hay diferentes elementos en la música, hay armonía y melodía, y la diferencia entre ellos es como la que existe entre las personas. 

 Irvin: Hay personas que no les gusta hablar, están atrás. Hay personas que les gusta escuchar…

Alana: En esta tradición musical, la guitarra es esa persona, es la armonía.  

Irvin: La guitarra es un instrumento, en Puerto Rico, básicamente armónico. O sea, de acompañamiento…

Alana: Y hay gente que tiene ese main character energy

 Irvin: Hay personas que somos líderes, que nos gusta aportar a la sociedad. Es lo mismo. El cuatro tiene esa, esa línea melódica.

Y eso es irresistible para la niñez. Irvin tiene ocho cuatros en su casa. 

Irvin:  Cada cuatro tiene su naturaleza. Su- son como las personas. Nadie es igual, nadie es igual, aunque es un pedazo de madera, pero tiene rasgos como un ser vivo, verdad y hay que así mismo mantenerlo…

[Música] sonido ambiente ensayo Orquesta Jíbara Doctor Francisco López Cruz

Alana: Si el cuatro es un ser vivo, no puede vivir solito. Tiene una familia extendida de instrumentos de cuerda repartidos por nuestro hemisferio. Pero también tiene una familia inmediata, la que componen los instrumentos tradicionales de Puerto Rico. 

En una mañana de sábado, escuché a esa familia boricua en el patio de una escuela en Guaynabo, durante un ensayo de la Orquesta Jíbara Doctor Francisco López Cruz. 

Noraliz Ruiz: ¡ Estamos montando un arreglo de Turista! 

Noraliz Ruiz es la codirectora de la orquesta y también toca con Balún, el grupo que compone la música original de La Brega.

Aquí hay varios miembros de la familia de instrumentos típicos: los cuatros, claro; también, las bordonúas. 

Noraliz Ruiz: Las bordonúas son grandes, como una guitarra, y, pues, suenan como un bajo.

Alana: Y los tiples… 

Noraliz Ruiz:  Que son pequeñitos y suenan bien agudos.  

Alana: El codirector de la orquesta, Luis Santiago Bartolomei, hizo el arreglo que van a ensayar hoy.

Noraliz Ruiz: Esa pieza, Turista, es un bolero. Y, desde que Luis la escuchó, me dijo: “Me encantaría hacer un arreglo para la orquesta”. Y ya la van a escuchar. Tiene como el sonido particular de la orquesta, pero se mantiene esa esencia de lo que es la melodía de Turista

[Nora tocando]

Alana: La bordonúa que Nora está tocando tiene un sonido profundo que, en esta versión, imita la voz del Bad Bunny de corazón roto que canta este bolero. 

El cuatro está, como siempre, súperprominente tanto en la canción original como aquí, alcanzando nuevas alturas, evocando la dulzura de las memorias de un amor perdido. 

Con tanta variedad de voces, cómo no pedirles que imaginaran sus instrumentos como miembros de una familia de carne y hueso. 

Laura: El cuatro es como el adolescente  rebelde. Es como el loco que puede tocar lo que quiera, que parisea, que lo encuentras tocando con Bad Bunny, pero también está tocando con Los Panchos. Mira, el cuatro es el adolescente rebelde.

Alana: Mientras que la bordonúa es como la madre: firme y estable. El tiple, con su registro alto, es como un bebé…

 Laura: Pero no un bebé que va llorando, es un bebé que ya habla. Y no sabes si es hombre o mujer porque todos tienen la misma voz; ese es el tiple. Y la guitarra, la guitarra es como el papá. Ajá, es el que dice: “¿Qué hacen? Quédense aquí”. 

Alana: ¡Pero el combo no se queda ahí!

Laura:  La percusión son como los primos que dañan al adolescente rebelde. (La orquesta ríe.) El bongó, para mí, es el primo mayor y el güiro es el primo chiquito. Entonces, están todos, los tres, así como el cuatro, el bongó y el güiro pa’ todos lados, ¡pá!

Alana: ¿Tú has pensado esto antes? 

Laura: No, lo acabo, lo acabo de pensar. [risas]

Alana: Y aunque era la primera vez que Laura Santiago-Bartolomei pensaba en esta analogía, no era la primera vez que pensaba cuán mágico es el cuatro.

Y la versatilidad del cuatro es algo que su compañera en la orquesta, Anyeliz Pagán, tiene bien claro.

Anyeliz: Creo que el cuatro puede transmitir lo que sea que requiera la canción. Por ejemplo, uno de mis arreglos favoritos que tocamos en la orquesta, es un arreglo de Yesterday, de los Beatles. Y en ese arreglo pueden notar cómo el cuatro se podría decir que llora. 

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Orquesta Jíbara. Dr. Francisco López Cruz interpreta Yesterday, de Los Beatles.

Anyeliz: Si escucharas Pégate, de Ricky Martin, ahí el cuatro es el que enciende la fiesta.

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Ricky Martin – Pégate.

Anyeliz: Mientras, en Despacito, con Luis Fonsi y Daddy Yankee, pues, podríamos decir que el cuatro es hasta sensual…

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Despacito- Luis Fonsi

Anyeliz: Pero, entonces, vas a Tú recuerdo, también de Ricky Martin, y ahí el cuatro tiene un tono más melancólico.

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Ricky Martín- Tu recuerdo sigue aquí…

Alana: Esta última es la adaptación de un aguinaldo jíbaro, interpretado por Christian Nieves. Es un hit mundial con el cuatro como protagonista, 20 años antes de que Luis Sanz lo hiciera con Bad Bunny.

[Música]

Nora: El cuatro es un instrumento para innovar y es un instrumento que se presta para tocar otros géneros que no necesariamente son puertorriqueños.

Alana: Aquí, de nuevo, Noraliz Ruiz, quien, además de ser una talentosa cuatrista, es etnomusicóloga. Y en sus estudios ha descubierto cómo el cuatro ha conseguido adaptarse a distintas circunstancias y entornos, al igual que los puertorriqueños. 

Por ejemplo, cómo ha sobrevivido en Hawái, a donde llegó a principios del siglo 20 de la mano de los boricuas que fueron a trabajar en la caña. 

El cuatro que conocemos hoy parece un violín, pero el que los boricuas tocan en Hawái preserva su forma antigua: más estrecha. Y la música que tocan con él es distinta: tienen un género propio conocido como kachi kachi: una versión rápida y dinámica de nuestra música jibara.  

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Kachi kachi music

Nora:   Hace unos años, yo pude ir a Hawái y fue un viaje que me cambió, pues la, me cambió la vida. A mí lo que me sorprendió era que bailaban en parejas, bailaban como pegaditos, como si fuera un bolero, pero a un tempo rápido. Nunca había visto, eh, que se podía bailar la música jíbara así de una manera tan romántica, tan cercana.

Alana: En sus andanzas, el cuatro también llegó a Nueva York, como tantos boricuas. Fue allí donde el cuatrista Efraín Ronda escribió el primer método de enseñanza del cuatro en los 1930. 

Antes de eso, solo existía la tradición oral. Con su método, Ronda deja claro que en las cuerdas del cuatro vive la innovación:  

Nora: Hay arreglos de un rock and roll en la segunda edición del método de Ronda. El mensaje es que ya, desde temprano en el siglo XX, de la primera mitad, el cuatro se reconoce como un instrumento que se despega del círculo folclórico y que es capaz de presentarse en otro género.

Alana: Pero aun así, ha habido siempre la preocupación de que el cuatro está en peligro, que puede desaparecer como el entorno tradicional en que nació. 

Cuando las guitarras eléctricas y el rock comenzaron a tomar auge en Puerto Rico, algunos pensaron que desplazarían al cuatro y que había que defender a nuestro instrumento, a nuestro campeón. 

Nora: En los 60, todos esos elementos extranjeros se veían como unas amenazas para la continuidad del cuatro. Así que se tomó el cuatro como —verdad— como esa bandera representativa de lo que es la música jíbara y de lo que es la música puertorriqueña. ¡Lo lograron! Ya no tenemos esas amenazas directas, pero, en Puerto Rico, ese discurso permea y se mantiene vivo como si fueran los 60 todavía. 

Alana: Es que el cuatro no es un instrumento marginal y nunca lo ha sido. Cuando Nora era chiquita, no era raro verlo en la televisión. Ella tenía 7 años y el cuatrista Maso Rivera, el más popular de los años 80, apareció en un programa de juegos.

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Maso Rivera “Show de los Tiples” en el programa “Ahora”
Gladys Rodríguez: Yo voy a tener orgullo de ser la asistente de Maso
Maso: Para mí, es un placer. 

Nora: Él hacía una presentación con el cuatro en la que tocaba cuatros de diferentes tamaños y los sacaba como de un cofrecito.

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Maso Rivera tocando el cuatro

Alana: Aquella demostración de Maso Rivera funcionó, porque el cuatro ganó ese día una nueva aficionada:  

Nora: Seguía sacando cuatritos, y  yo le dije a mi mamá inmediatamente: “Yo quiero aprender a tocar cuatro”. Y al final, terminaba su espectáculo con un bate de Roberto Clemente que tenía cuerdas. Y, pues, tocaba el bate también. 

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Maso Rivera “Show de los Tiples” en el programa “Ahora”
Maso: Dice…
Gladys: ¡Mira!
Maso: Para mi hermano puertorriqueño, Maso Rivera, Roberto Clemente.
Gladys: ¡Ah, mira qué lindo! 

Alana: El jugador de pelota más importante y héroe nacional se refería a Maso Rivera como su hermano: así de relevante es un cuatrista y su cuatro para Puerto Rico. 

Hay una frase que siempre se ha adjudicado a Maso Rivera: 

Nora: “Educar a un niño es educar a un pueblo”. 

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Maso Rivera “Show de los Tiples” en el programa “Ahora”
Maso:  Yo me dedico a enseñar un niño para educar a un pueblo.
Gladys: Exacto. 

[Música]

Alana: A pesar de lo versátil que es el cuatro, lo que más nos emociona sigue siendo ese repertorio que tan bien conocemos: los seises, los aguinaldos, la banda sonora de la niñez.   

Nora: Ese sonido tiene un efecto psicológico en los puertorriqueños.  Creo que ese efecto tiene que ver con nuestras memorias colectivas y con lo que nos define como nación.  Nosotros estamos siempre como a la defensiva y en las de proteger lo que nos define a nosotros como puertorriqueños.

El cuatro es un arma, una bandera que nos define y una bandera también que, que nos protege contra otras influencias. 

Alana: No tengo duda de que, en algún lugar, de alguna manera, habrá otra niña extendiendo sus brazos para tocar, por primera vez, el cuatro. Puede estar pasando ahora mismo, en este instante que escuchas estas palabras. 

Quizás encontró el llamado del cuatro en el conmovedor solo de Luis o en la poesía de Fabiola. Tal vez su fascinación surge de la energía de Irvin y su show en vivo o de la creatividad de Nora y la Orquesta Jíbara. 

No importa cómo le llegue, ahí estaremos escuchando su hechizo, dejando que su cuatro nos arrulle y nos lleve al pasado, pero también al futuro. 

[La Brega tema musical]

Alana: En el próximo episodio de La Brega, cuando un presidente de los Estados Unidos pide el boicot de unas olimpiadas, ¿qué hace Puerto Rico? 

Este episodio lo reporté y lo escribí yo, Alana Casanova-Burgess. Lo produjo Ezequiel Rodríguez Andino y lo editaron Laura Pérez y María García. Nuestra productora sénior es Nicole Rothwell. 

El arte original de este episodio es de Raysa Rodríguez García, del Colectivo Moriviví. Mil gracias esta semana a Laura Quiñones, Josilda Acosta, Noraliz Ruiz, Luis Sanz, Fabiola Méndez, Irvin Santiago, Anyeliz Pagán, Angélica Negrón y Sergio Gutiérrez Negrón.

El equipo de La Brega incluye a Nicole Rothwell, Ezequiel Rodríguez Andino, Laura Pérez, Liliana Ruiz, Roxana Aguirre, María García y Marlon Bishop. 

Nuestras gerentes de producción son Jessica Ellis y Victoria Estrada y recibieron asistencia de Francis Poon. Y nuestro equipo de marketing incluye a Anhelo Reyes y Luis Luna, con el apoyo de Paloma Pérez y Jackie Hill.

La verificación de datos de esta temporada estuvo a cargo de Tatiana Díaz Ramos y Laura Moscoso.

El diseño sonoro es de Jacob Rosati. 

Nuestras ingenieras de sonido son Stephanie Lebow, Julia Caruso, Jacob Rosati y JJ Querubin.

Selección musical por Jacob Rosati y Stephanie Lebow.

La canción oficial de La Brega es de ÌFÉ. La música original que escuchas en nuestros episodios es de Balún. 

Gracias especiales a Jacob Rosati por remezclar nuestro tema con música de Noraliz Ruiz y el apoyo de Stephanie Lebow. 

Nuestros productores ejecutivos son Marlon Bishop, María García y yo, Alana Casanova-Burgess.

Revisión legal por ProJourn y autorización por Fisher Legal Arts; Jonathan Fisher. 

María Hinojosa es la fundadora de Futuro Media. 

La Brega es una producción de Futuro Studios. 

Esta temporada de La Brega existe gracias a The Mellon Foundation.

Chequea nuestra página web, labregapodcast.org, para más información y para leer la transcripción de este episodio. 

Si quieres escuchar todos los episodios de esta temporada ahora mismo —¡y sin anuncios!—, únete a Futuro Plus.  

Visita: futuromediagroup.org/joinplus.

¡Nos escuchamos pronto!… ¡Bye!